Dos jubilados con el mismo promedio a 30 años pueden terminar con resultados muy distintos según cuándo lleguen los malos años. Un jubilado que sufre −30% en el año 1 y luego 7% durante 29 años queda mucho peor que otro con 7% 29 años y −30% en el 30 — aunque el promedio simple sea idéntico. La razón: retirar durante una caída fija las pérdidas. Vender acciones a precios deprimidos para gastos deja menos títulos para recuperarse. Es el riesgo de secuencia, la amenaza más subestimada de la jubilación. Dos defensas: (1) mantén un colchón de efectivo de 1–2 años de gastos para nunca vender en mínimos. (2) guardrails sobre la tasa de retiro — recorta gasto 5%–10% tras un mal año, aumenta tras uno bueno. La regla clásica del 4% asume un camino suave; el mercado real no lo es.