La regla del 20% es la sabiduría convencional, pero la matemática depende de tus metas. 3%–5% (FHA o conventional 97) minimiza el efectivo inicial pero añade PMI de $100–$300/mes y deja un colchón muy delgado — arriesgado si bajan los precios. 10% reduce el PMI pero lo sigues pagando; el efectivo ahorrado financia remodelaciones o reservas. 20% elimina el PMI permanentemente y desbloquea las mejores tasas — en una casa de $400.000 son $80.000, pero ahorra aproximadamente $24.000–$60.000 solo en PMI durante el préstamo. Más del 20% rinde menos: el principal extra reduce intereses a la tasa del préstamo (~6,5%), pero esos dólares en inversiones con ventaja fiscal pueden rendir más. La decisión equilibra estabilidad laboral, reserva, tasa vs. rendimiento esperado y horizonte.